1.5.11

:)


En este breve gesto se unen dos alientos para formar algo más que vaho en los cristales, algo más que un suspiro. Se unen para crear un lazo extremadamente fuerte, y sublimemente frágil al mismo tiempo, que durará tanto como larga sea tu vida...
Esa sensación. La sensación esa en la que parece que algo le está dando la vuelta a tu estómago; esa en la que el corazón se olvida de latir y luego, como intentando hacerse perdonar su olvido, late tan fuerte que parece que va a hacerse pedazos; esa en la que somos otro... Esa sensación es la que te acompañará siempre.

Intenta no respirar, no parpadear, porque este instante es lo único que tienes para ser feliz.

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